
Una evaluación inicial del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) indica que los terremotos ocurridos el 24 de junio dejaron alrededor de 1,2 millones de toneladas de escombros en las áreas más afectadas del estado La Guaira.
El informe técnico tiene como finalidad guiar los planes institucionales de emergencia y subraya que la gestión y remoción de estos escombros es crucial para restablecer las vías, reactivar la economía local y permitir que las familias damnificadas empiecen su recuperación.
Para llegar a esta cifra, el PNUD utilizó la herramienta RAPIDA, un sistema avanzado que recopila datos de manera automatizada. Esta metodología combina imágenes satelitales de alta resolución con evaluaciones de daños en edificaciones mediante algoritmos de inteligencia artificial, apoyándose en datos sobre la altura y densidad de las estructuras y el expertise de ingenieros locales.
El desglose del impacto muestra que de las 1,2 millones de toneladas, aproximadamente 915.000 toneladas corresponden a escombros de edificios colapsados, mientras que unas 332.000 toneladas provienen de la destrucción de artículos personales y mobiliario urbano. Las parroquias de Catia La Mar, Caraballeda y Urimare presentan los mayores volúmenes de sedimentación, y han sido declaradas zonas de atención prioritaria.
Luis Francisco Thais, representante del PNUD en Venezuela, declaró que la remoción de escombros busca no solo limpiar sino convertir datos en información útil para la toma de decisiones, que permita reabrir escuelas, hospitales y comercios vitales.
El PNUD también contempla un plan de gestión integral que incluye la clasificación de desechos para reciclaje y programas de empleo temporal destinados a involucrar a la comunidad en las labores de saneamiento. Esta evaluación es preliminar y se irá ajustando conforme avancen las auditorías en el terreno.
DCN/Agencias