
Merlín, el pato que se robó el show en el Mundial
En la reciente inauguración de la Copa del Mundo, un pato doméstico llamado Merlín cautivó al mundo al unirse a las celebraciones de la victoria de México sobre Sudáfrica. Con su camiseta y calcetines de la selección mexicana, Merlín se movió entre la multitud en la Ciudad de México, convirtiéndose rápidamente en una estrella viral gracias a los videos grabados por los asistentes.
Su dueña, Karla Ivette, explicó en una entrevista con ESPN que el nombre Merlín fue escogido por su familia pues consideran que el pato tiene una «magia» especial. Merlín llegó a su hogar como un pequeño consuelo tras la pérdida de otra pata llamada ‘Waffle’, que también había ganado cierta fama. En el pasado, Bruna, otra pata de la familia, ya había llamado la atención por acompañar a Karla en sus ventas de bebidas en el centro de la ciudad.
Un ícono en las calles de la Ciudad de México
Cada fin de semana, Merlín acompaña a Karla y su hijo mientras venden aguas y refrescos. «Lo domestiqué con un arnés para enseñarle a seguirnos. Al principio tenía miedo del ruido y de la gente, pero con el tiempo se acostumbró y logramos quitarle el arnés», comentó Karla.
Con apenas dos años, su dieta incluye alimentos específicos para patos, complementados con frutas, verduras e incluso un taco de carnitas cada semana. Los comerciantes del área y sus clientes le han tomado tanto cariño que le regalan calcetines para proteger sus patas.
Un miembro de la familia
La creciente popularidad de Merlín ha atraído a compradores interesados en adquirirlo, pero la familia se ha negado a venderlo. “Nos han preguntado cuánto por el pato; siempre les digo que no. Merlín es el alma de nuestro negocio y parte de nuestra familia”, dice Karla con firmeza.
Lo más sorprendente es cómo este inocente pato ha logrado unir a la gente en medio de la crianza mundialista, convirtiéndose en un símbolo de alegría y esperanza en estos tiempos de Copa del Mundo.
DCN/Agencias