
El papa León XIV expresó su gratitud a España por su compromiso con el derecho internacional y el multilateralismo, resaltando su papel activo en la paz y solidaridad entre naciones. En su primer discurso en el Palacio Real, ante los reyes y autoridades de España, instó a fomentar el proceso de unión europea como un aporte a la familia humana, no en oposición a otras potencias.
El pontífice hizo un llamado a las distintas fuerzas de la nación para que trabajen en la reconciliación y la cooperación, pidiendo que se dejen de lado las narrativas divisivas y enfoques identitarios. León XIV enfatizó su intención de renovar la fidelidad de los creyentes al Evangelio y promover una colaboración más profunda entre los ciudadanos.
Durante su discurso, el papa abordó el contexto político actual en España, mencionando el aumento de las polarizaciones y la violación de la dignidad humana. Llamó a valorar la complejidad de la realidad y a vivirla como una bendición, al tiempo que hizo hincapié en la responsabilidad de las nuevas tecnologías en exacerbación de prejuicios y debilitamiento del pensamiento crítico.
León XIV pidió a quienes tienen responsabilidades económicas y políticas realizar un cambio de rumbo en sus inversiones, promoviendo la educación y el desarrollo de la sociedad civil como fuentes de participación y mediación cultural.
El papa recordó la presencia histórica del Islam en la península ibérica, entre los siglos VIII y XV, donde no solo hubo confrontación, sino esfuerzos por crear espacios de diálogo entre cristianos, musulmanes y judíos. Destacó la colaboración en la Escuela de Traductores de Alfonso X, donde las tres religiones trabajaron juntas en la traducción del patrimonio árabe, y mencionó a Córdoba y Toledo como centros de mediación cultural.
La ceremonia de bienvenida al papa fue presidida por los Reyes de España, junto a la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, en un ambiente que buscó resaltar la importancia del diálogo y la amistad social.
DCN/Agencias