
El papa León XIV hizo un llamado durante el ángelus dominical en la plaza de San Pedro, donde afirmó que “nadie puede dar la espalda a quienes buscan protección y seguridad”. Instó a los líderes mundiales a “acoger a las víctimas de persecución”, enfatizando la importancia de proporcionarles un entorno seguro.
El pontífice subrayó que, en el contexto del Día del Refugiado y el 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, es esencial dar refugio a quienes se ven obligados a abandonar su tierra, su hogar y su familia por motivos de persecución. Resaltó la necesidad de que estas víctimas puedan vivir con dignidad y esperanza.
León XIV expresó su deseo de que este mensaje continúe “iluminando las conciencias” de aquellos que toman decisiones en sus respectivos países.
Ese mismo sábado, el papa visitó Sant’Angelo Lodigiano, en Italia, donde estuvo en la parroquia de los Santos Antonio Abad y Francesca Cabrini. Durante la visita, subrayó la relevancia del mensaje de la patrona de los migrantes, quien fue la primera santa de Estados Unidos, nacida en Italia y fallecida en Chicago en 1917.
En sus declaraciones, comentó que “el fenómeno de la migración ha entrado en una fase diferente, más compleja”, pero que sigue constituyendo un desafío para la Iglesia. Mencionó que ha continuado la enseñanzas del papa Francisco a través de la exhortación apostólica Dilexite, que habla sobre el amor a los pobres y la importancia de acompañar a los migrantes.
DCN/Agencias