
En un reciente operativo militar en el estado Bolívar, fue abatido Héctor Guerrero, conocido como Niño Guerrero, lo que ha suscitado controversia entre analistas y opositores políticos. Estos cuestionan la supuesta colaboración en la operación, insinuando que las fuerzas estadounidenses actuaron de manera independiente en el país.
Por su parte, las autoridades de EE. UU. afirmaron que la operación se llevó a cabo con apoyo de funcionarios venezolanos. El Comando Sur incluso agradeció al gobierno local por su respaldo a través de un comunicado en redes sociales. A raíz de esto, diferentes voces han manifestado dudas sobre el verdadero nivel de cooperación entre ambos países.
El politólogo Nicmer Evans comentó en redes que la acción no fue realmente conjunta, sino que estuvo controlada por organismos estadounidenses. En sus palabras, la eliminación de Niño Guerrero es simplemente un espectáculo, mientras que el objetivo real sería establecer control territorial en zonas mineras para asegurar futuras inversiones.
Iván Simonovis, experto en criminalística, señaló que la situación ilustra quién ejerce el control en el país, sugiriendo que la cooperación con EE. UU. no es un acto de rescate, sino una acción directa.
En el ámbito opositor, Juan Guaidó afirmó que las acciones de Estados Unidos representan un esfuerzo por desmantelar lo que él denomina el «aparato criminal» en Venezuela. A través de una publicación, destacó que la administración de Donald Trump continúa atacando a figuras cercanas al poder, mencionando a Delcy Rodríguez y a exaliados del chavismo.
El gobierno interino, liderado por Delcy Rodríguez, confirmó la muerte de Guerrero y aseguró que la operación se realizó con tecnología avanzada, en coordinación con las autoridades estadounidenses, reafirmando su compromiso en la lucha contra la delincuencia organizada.
DCN/Agencias