El Banco Central Europeo (BCE) anunció este jueves un aumento en sus tipos de interés, la primera vez en casi tres años, marcando un cambio respecto a la tendencia de recortes que se había mantenido durante 2025. El consejo de gobierno incrementó la facilidad de depósito del 2% al 2,25%, siendo esta una de las tasas clave en la política monetaria de la eurozona.
La última ocasión que se había elevado este indicador fue en septiembre de 2023, cuando alcanzó un 4% tras un ciclo de endurecimiento que buscaba controlar la inflación que surgió después de la pandemia. En esta misma reunión, el BCE aumentó la tasa de las operaciones principales de financiación hasta el 2,4% y la facilidad marginal de crédito al 2,65%.
El incremento responde a un repunte inflacionario en la eurozona, donde en mayo el índice general alcanzó el 3,2%, el nivel más alto desde 2023, impulsado por un alza del 10,9% en los precios de la energía. El consejo de gobierno consideró que la combinación de inflación constante y las presiones energéticas hacía inviable mantener la pausa en los tipos de interés.
En un contexto de debilidad económica, el PIB de la eurozona se contrajo un 0,2% en el primer trimestre de 2026, reavivando preocupaciones sobre una posible estanflación. Según proyecciones del BCE, el crecimiento del PIB para 2026 se estima en solo 0,9%, afectado por el encarecimiento energético derivado del conflicto en Irán.
Para los ciudadanos y empresas, este ajuste implicará un aumento en los costos de financiación de hipotecas y créditos, justo cuando el poder adquisitivo se ve afectado por los altos precios de energía. Además, los mercados anticipan una probabilidad cercana al 50% de otro incremento en septiembre, lo que sugiere que esta decisión podría abrir un nuevo ciclo de endurecimiento.
DCN/Agencias