Estados Unidos anunció que planea restaurar plenamente el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, incluso sin la colaboración de Irán. Este pronunciamiento ocurre en un contexto donde ambos países están avanzando hacia un posible acuerdo para poner fin a las hostilidades y reabrir esta vital vía marítima para el comercio energético mundial.
El secretario de Energía, Chris Wright, mencionó que actualmente se transportan aproximadamente 7 millones de barriles diarios por el estrecho, que representa casi la mitad de los volúmenes que fueron bloqueados al inicio del conflicto. «Vamos a restablecer los flujos por nuestra cuenta», declaró durante un evento de Bloomberg en Houston.
### Interrupción significativa
Con el estallido de la guerra a finales de febrero, cerca de 20 millones de barriles diarios quedaron paralizados debido al cierre del estrecho. Algunos de esos barriles fueron desviados a puertos alternativos fuera del Golfo Pérsico, pero alrededor de 14 millones permanecieron atrapados, según explicó Wright. «Fue una gran interrupción del flujo», resaltó, añadiendo que la reapertura parcial ha superado las expectativas iniciales del mercado.
Dan Pickering, de Pickering Energy Partners, indicó que el restablecimiento de 7 millones de barriles diarios “es una cifra mayor a la esperada”, lo que explica la reciente disminución en los precios del crudo.
### Reserva estratégica
Wright también manifestó su interés en tener “completamente llena” la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU., que ha sido utilizada para mitigar los efectos de las interrupciones por la guerra. Asimismo, descartó la posibilidad de prohibir las exportaciones, una medida que algunos habían propuesto.
Después de varios meses de conflicto, se espera que EE. UU. e Irán firmen un acuerdo para reabrir Ormuz, coincidiendo con la cumbre del G7 del 15 al 17 de junio. Un funcionario iraní comentó que es “probable” alcanzar un acuerdo. Los futuros del crudo en los mercados internacionales bajaron un 5,1%, ubicándose por debajo de 86 dólares por barril en Londres, lo que refleja la expectativa de normalización del flujo energético.
DCN/Agencias