
Este viernes 12 de junio, la selección canadiense se medirá por primera vez a nivel absoluto ante Bosnia-Herzegovina en el Toronto Stadium, un recinto con capacidad para casi 29,000 aficionados y una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El partido comenzará a las 3:00 de la tarde, hora venezolana, y representa un momento histórico en el fútbol de ambas naciones.
Canadá llega a este encuentro en un mejor estado de forma y ocupa el puesto 30 en el ranking de la FIFA, mientras que Bosnia-Herzegovina se encuentra en el puesto 64. Los canadienses también tienen más experiencia en mundiales, habiendo participado en tres ediciones del torneo (1986, 2022 y 2026), en contraste con las dos apariciones de los europeos (2014 y 2026).
Bajo la dirección de Jesse Marsch, Canadá atraviesa un buen momento, con dos victorias y tres empates en sus últimos cinco partidos, destacando un triunfo reciente por 2-0 sobre Uzbekistán. En esta racha, el equipo ha anotado un promedio de 1.2 goles por juego y ha recibido solo 0.4.
Por otro lado, Bosnia-Herzegovina, guiada por Sergej Barbarez, ha tenido un desempeño más modesto, con una victoria y cuatro empates en sus últimos compromisos, además de una media de 0.8 goles tanto a favor como en contra. Su más reciente duelo terminó en un empate 1-1 contra Panamá.
En cuanto a los goleadores, Canadá cuenta con Cyle Larin, quien ha anotado 30 goles con la selección, mientras que Bosnia tiene a Edin Džeko, un experimentado delantero que suma 73 tantos internacionales.
Desde el aspecto económico, la plantilla canadiense tiene un valor estimado de 198.65 millones de euros, frente a los 146.40 millones de su rival balcánico, según el portal especializado «Transfermarkt». La edad promedio de los jugadores de ambos equipos es similar, con 27 años para Canadá y 26.5 para Bosnia.
Tácticamente, ambos equipos suelen emplear un sistema 4-4-2, pero Canadá ha demostrado ser flexible, adaptándose al 4-3-3 en algunos encuentros.
Con mejores estadísticas y el apoyo de la afición en casa, Canadá parte como favorito. Sin embargo, la experiencia de jugadores como Džeko y el equilibrio mostrado por los europeos prometen un partido emocionante y competitivo en esta emblemática sede mundialista.
DCN/Agencias