
La Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) incluyó a Emylee Thai en su lista de fugitivos más buscados debido a un caso de fraude. Su inclusión se da en el contexto de una gran operación del Departamento de Justicia contra fraudes en el sistema de salud, que ha llevado a 455 acusaciones y reclamaciones falsas por un total de USD 6.500 millones.
Thai, propietaria de un laboratorio en Texas, enfrenta cargos por haber facturado aproximadamente USD 142 millones a Medicare entre 2019 y 2022 por pruebas genéticas innecesarias. De esta cantidad, se estima que el programa recibió alrededor de USD 95 millones en pagos.
Tras su arresto, Thai fue liberada bajo fianza, pero logró escapar cortando su monitor de tobillo y huyendo en un avión privado utilizando una identidad falsa. Actualmente, se cree que se encuentra en Vietnam.
El esquema de Thai se basaba en sobornos. Como dueña del laboratorio, contrató mercadólogos para enviar órdenes médicas firmadas y muestras de ADN de beneficiarios de Medicare. A cambio, Thai pagaba un porcentaje de los reembolsos obtenidos del programa federal.
Las pruebas genéticas realizadas por el laboratorio no eran médicamente necesarias y, en muchos casos, no eran utilizadas en el tratamiento de los pacientes. Medicare pagaba miles de dólares por cada beneficiario en estas transacciones.
La operación en la que Thai fue acusada refleja un esfuerzo más amplio para combatir el fraude en el sistema de salud en EE. UU., con cooperación de diversas naciones. Este es uno de los casos relevantes en el marco de investigaciones que buscan desmantelar esquemas de defraudación que afectan a programas gubernamentales.
DCN/Agencias