El sector comercial de Venezuela proyecta que la inflación podría alcanzar el 170% para finales de 2026, una cifra que evidencia la inestabilidad en el proceso de estabilización económica y los desequilibrios en las áreas fiscal y cambiaria. Esta estimación fue realizada por Consecomercio, que enfatiza la necesidad de fortalecer la disciplina fiscal y ser más transparentes en el sistema de asignación de divisas para prevenir un aumento significativo en los precios.
La proyección coincide con la consultora Ecoanalítica, que estima una inflación del 167% para el mismo periodo, con una posible disminución a 55,9% en los próximos 12 meses.
José Gregorio Rodríguez, presidente de Consecomercio, destacó que el Estado debe abstenerse de crear dinero sin respaldo productivo, una práctica que ha contribuido a la depreciación del bolívar y al aumento de la inflación en el pasado. “Es crucial que el Estado mantenga la disciplina fiscal y no genere dinero que no provenga de la actividad económica”, expresó.
Rodríguez también resaltó que la estabilidad monetaria depende de un control más riguroso del gasto público y de una política monetaria alineada con los objetivos de control inflacionario.
En cuanto a la asignación de divisas, el dirigente empresarial abogó por un sistema “más transparente y dinámico” que facilite la planificación empresarial y minimice la incertidumbre. Afirmó que la situación cambiaria no solo depende de decisiones nacionales, sino que también involucra a autoridades estadounidenses, en un contexto marcado por sanciones financieras y supervisión internacional sobre las transacciones en divisas.
DCN/Agencias