La Cámara de Comercio del estado Táchira alertó sobre el crecimiento del uso del efectivo en la frontera, lo que ha llevado a la creación de un circuito económico informal donde muchas transacciones no son registradas ante el fisco. Ildemaro Pacheco, director del gremio y miembro de la Comisión Tributaria de Fedecámaras, comentó que la desconfianza en el bolívar ha llevado a los pobladores a utilizar el peso colombiano como forma de resguardo económico.
Este cambio, indicó Pacheco, ha tenido efectos significativos en la estructura comercial de la región. La coexistencia de monedas como el bolívar, el peso y el dólar ha causado distorsiones que han afectado la formalidad y la capacidad de recaudación. “Nos hemos adaptado a un mercado en efectivo; esos mercados no son formales y no tributan”, aseguró.
El uso de efectivo, principalmente en pesos, ha fomentado actividades comerciales al margen del control estatal, disminuyendo la trazabilidad de las transacciones y debilitando la base tributaria. Pacheco advirtió que esta informalidad reduce los ingresos de los municipios y complica la planificación económica.
No obstante, mostró una actitud de moderada esperanza ante la desaceleración de la inflación en años recientes y la creciente adopción de herramientas bancarias y sistemas de pagos digitales. Esto, según él, podría facilitar la recuperación de la formalidad y la mejora de los mecanismos fiscales.
Pacheco instó a las autoridades municipales del Táchira a revisar sus políticas fiscales, proponiendo un enfoque que amplíe la base de contribuyentes en vez de sobrecargar a quienes ya están al día con sus obligaciones. Señaló la importancia de la colaboración entre el sector privado y las autoridades para construir un entorno económico más ordenado.
DCN/Agencias