
Un tribunal de Panamá concedió un año a la Fiscalía para finalizar la investigación sobre la voladura de un avión comercial en 1994, que dejó 21 muertos, la mayoría judíos. Este caso se considera el ataque terrorista más grave en la historia del país. El colombo-venezolano Ali Zaki Hage Jalil está siendo procesado, vinculado al grupo chií Hizbulá.
El Órgano Judicial informó que el Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales del Primer Distrito Judicial clasificó esta situación como caso complejo, involucrando a Jalil y a otras dos personas cuya identidad no ha sido revelada. Además, el tribunal rechazó una solicitud del Ministerio Público para mantener el sumario en reserva, destacando que esta decisión corresponde a la fiscalía.
Ali Zaki Hage Jalil fue arrestado el 6 de noviembre de 2025 en Isla de Margarita y extraditado a Panamá el 20 de abril de este año para enfrentarse a cargos por homicidio doloso y delitos contra medios de transporte. En una audiencia el 27 de abril, optó por no declarar, y su defensa planteó la prescripción de la acción penal, argumentando que han pasado más de 20 años desde el ataque, lo que podría limitar la pena según el Código Penal de la época.
El incidente ocurrió el 6 de febrero de 1994, cuando el vuelo 901 de la aerolínea Alas Chiricanas estalló poco después de despegar del aeropuerto de Colón, la segunda ciudad más grande de Panamá. No hubo supervivientes, y el terrorista suicida, identificado como Lya Jamal, era un ciudadano colombiano de origen libanés.
Este caso fue cerrado en 2006, pero fue reabierto tras una solicitud de la Fiscalía Superior de Descarga en agosto de 2019. Informes de Inteligencia de Israel y EE.UU. apuntan al grupo Hizbulá como responsable del atentado.
Cabe destacar que el ataque en Panamá se produjo un día después del atentado con carro bomba contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y también sigue sin resolverse.
DCN/Agencias