La celebración del triunfo del Paris Saint-Germain (PSG) este sábado por ser campeones de la Liga de Campeones por segundo año seguido, acabó en un caos en las calles de París. Los aficionados más radicales transformaron la fiesta en disturbios, generando un ambiente violento que incluyó la quema de contenedores de basura, bicicletas y al menos un carro en plena vía pública.
Según reportes de la Prefectura de Policía de París, alrededor de 20.000 personas se reunieron en la famosa avenida de los Campos Elíseos, aunque el despliegue de seguridad fue notable. Con el avance de la noche, la situación se tornó más complicada, ya que algunos manifestantes levantaron barricadas improvisadas y empezaron a destrozar el mobiliario urbano. Esto llevó a la intervención de las fuerzas antimotines, quienes tuvieron que actuar para controlar a los alborotadores y facilitar el trabajo de los bomberos que intentaban apagar las llamas.
El primer balance policial indica que se arrestaron 79 personas, las cuales fueron entregadas a las autoridades judiciales. Además, los efectivos de seguridad decomisaron una centena de morteros pirotécnicos y veinte antorchas que eran utilizadas de manera peligrosa contra la policía, resultando en un oficial herido durante los incidentes.
La situación ha creado un revuelo considerable, resaltando la delgada línea entre celebración y descontrol, recordando que la pasión por el fútbol también puede desbordar límites peligrosos.
DCN/Agencias