El precio del petróleo de Texas (WTI) bajó un 2,6% este jueves, cerrando en 87,71 dólares por barril, tras la decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, de cancelar un ataque militar programado contra Irán. Esta decisión alivió temporalmente las tensiones geopolíticas que habían afectado los mercados de energía.
Al final de la sesión, los futuros del WTI para julio se redujeron en 2,32 dólares, habiendo llegado a bajar un 3,6% durante el día, justo después del anuncio. Trump mencionó que las negociaciones con Teherán habían avanzado a niveles altos dentro del liderazgo iraní, marcando un cambio en la retórica confrontacional que había mantenido horas antes, cuando amenazó con tomar control de la isla de Jarg, donde se encuentra una de las principales terminales petroleras iraníes.
La perspectiva de un conflicto militar en el Golfo Pérsico tenía a los operadores cautelosos, dado que el estrecho de Ormuz es crucial para el comercio mundial de petróleo. La reanudación del diálogo fue vista como un alivio temporario, aunque persisten inquietudes sobre la estabilidad en la región.
La firma Rystad Energy advirtió que el precio del crudo podría haberse disparado hasta 150 dólares si el ataque se hubiera llevado a cabo. Sin embargo, identificó factores que podrían evitar un aumento drástico, como la liberación de barriles de las reservas estratégicas de EE. UU., la disminución de importaciones de China y el desvío de barriles a través del puerto saudí de Yanbu.
En el ámbito interno, EE. UU. reportó una caída de 7,2 millones de barriles en sus reservas comerciales, llevándolas a 426 millones, mientras que las reservas estratégicas se sitúan en 349 millones de barriles, el nivel más bajo desde agosto de 2023.
DCN/Agencias