
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, intentó viajar la semana pasada desde Estados Unidos hacia Curazao con el propósito de retornar a Venezuela. Sin embargo, la administración de Donald Trump le notificó que su regreso sería bajo «su responsabilidad» y sin respaldo del gobierno estadounidense.
Fuentes vinculadas a sus planes de retorno informaron a Bloomberg que funcionarios estadounidenses manifestaron preocupación por el momento de su regreso, argumentando que podría provocar conflictos con el gobierno interino de Delcy Rodríguez y desviar la atención de las labores de rescate tras los sismos ocurridos el 24 de junio.
Se supo que al menos un funcionario apoyó la iniciativa de Machado, aunque no tuvo el respaldo de otros representantes del gobierno estadounidense. Según Bloomberg, la dirigente de oposición requiere autorización para ingresar legalmente a Venezuela, ya que su pasaporte venezolano está vencido.
El plan de regreso de Machado incluía el uso de contratistas de seguridad privada para su protección al entrar en el país, lo que fue considerado un «factor de riesgo» por parte de los funcionarios estadounidenses.
A través de un mensaje en sus redes sociales, María Corina Machado envió condolencias a las familias de las víctimas de los sismos y afirmó a sus seguidores que «muy, muy pronto, nos abrazaremos en Venezuela», sugiriendo su deseo de retornar.
Aunque el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y otros altos funcionarios de la administración Trump apoyan su regreso, Washington le recomendó esperar a que se alcance un acuerdo con el gobierno interino para evitar agravar la situación política en el país, que se encuentra en medio de una emergencia humanitaria tras los recientes terremotos.
DCN/Agencias