
Daysis Cañizales, secretaria del Poder Comunal y Protección Social de la Gobernación de Yaracuy, informó sobre el despliegue de un equipo multidisciplinario para atender la situación en las comunidades afectadas.
Poco a poco, la normalidad regresa a Santa María, Marimón, Villa Ester en Cocorote y Durute en La Trinidad, donde más de 100 familias sufrieron las consecuencias del desbordamiento del río Yaracuy. Tras las intensas lluvias del fin de semana, el cauce se desbordó, inundando viviendas y arrastrando cultivos.
Los residentes relataron momentos de gran temor cuando el agua invadió sus hogares. Algunos buscaron refugio en árboles para evitar ser arrastrados. Un habitante de Villa Ester expresó que, a diferencia de otras ocasiones, esta vez el agua entró con mucha fuerza, destruyendo ranchos y causando pérdidas, incluso de animales.
Una afectada de Santa María compartió que la situación es grave, ya que pierde todo, incluidos electrodomésticos, y solicitó una pronta reubicación, dado que este tipo de incidente no es nuevo. Durante el fin de semana, los vecinos limpiaban el barro y examinaban sus cultivos, aunque muchos no salvaron nada.
En cuanto a la ayuda, colchones, ropa, alimentos y calzado han sido entregados a los damnificados por el Estado y organizaciones sin fines de lucro. La Gobernación de Yaracuy y la Fundación Yaracuy Bonito han comenzado trabajos de canalización del río con maquinaria pesada. Cañizales destacó la entrega de alimentos a las familias y mencionó que continuarán con evaluaciones médicas y donaciones de enseres.
Miguel Mendoza, presidente de la Fundación Yaracuy Bonito, explicó que se realizarán trabajos para fortalecer seis taludes y dragar para redirigir el río a su cauce original. Resaltó el traslado de maquinaria para llevar a cabo estas labores de forma eficiente.
El alcalde Pedro Bolaño también ha estado presente, inspeccionando daños y buscando soluciones.
Organizaciones, iglesias e instituciones han ofrecido apoyo, llevando insumos, ropa y alimentos a las familias afectadas. Este domingo, la iglesia evangélica Bethesa, el Team de Baja Cilindrada Yaracuy y la Unes repartieron ayudas, demostrando solidaridad en este difícil momento. Los damnificados han expresado su agradecimiento por el apoyo, indicando que también requieren sábanas, medicinas y, en algunos casos, electrodomésticos, así como asistencia para mascotas que también han sido afectadas.
DCN/Agencias