
Las hermanas Samantha y Aranza Hernández Castillo fueron liberadas tras casi un año de detención. Ambas jóvenes estaban recluidas debido a su relación con el primer teniente Christian Hernández. El reencuentro ocurrió este viernes.
Aranza fue excarcelada del centro de detención La Crisálida, en Los Teques, estado Miranda, y ha comenzado a abogar por la libertad de los presos políticos, enfocándose especialmente en su primo Arialdo Alberto Camargo Molero y su tío Henry Alberto Castillo, quienes continúan detenidos por su vínculo familiar con el militar.
En una entrevista con la periodista Maryorin Méndez, Aranza relató su experiencia en el sistema judicial venezolano, señalando que sufrió torturas físicas y psicológicas. Antes de su traslado a La Crisálida, permaneció en la sede de la Dirección de Contra Inteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta, a la que describió como un «lugar horrendo», señalando que vivió «15 días horribles» en condiciones precarias.
Dijo que durante su detención le cubrieron la cara, lo que le causó asfixia debido a su asma. Al quitarle la capucha momentáneamente, pudo observar que estaba en un sótano, limitado y con rejas. Según Aranza, las preguntas que le hacían estaban relacionadas con su hermano, actualmente en Estados Unidos.
Afirmó que, de no haber sido por la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, habría permanecido detenida. Su familia espera la liberación de Henry y Arialdo, quienes están recluidos en El Rodeo I.
DCN/Agencias