El economista Aldo Contreras, ex presidente del Colegio de Economistas del Táchira, indicó que la reciente apreciación de los bonos venezolanos, que llegó hasta un 60%, es un indicativo positivo para los mercados. Sin embargo, enfatizó que aún es necesario establecer condiciones de sostenibilidad fiscal para llevar a cabo una reestructuración integral de la deuda externa del país.
Contreras señaló que Venezuela enfrenta un pasivo estimado en 170.000 millones de dólares, lo que requiere un proceso ordenado de refinanciamiento. Comentó que actualmente el país no tiene la capacidad para saldar sus deudas y se encuentra ante los acreedores en una situación similiar a la de un deudor que pide más tiempo y crédito sin haber cumplido con sus obligaciones anteriores.
Sobre el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), el economista afirmó que actúa como un soporte para fomentar la confianza de los inversionistas mientras se establece un esquema de ayuda financiera. Aseguró que cualquier reestructuración implicará la necesidad de nuevos préstamos multilaterales para disminuir el riesgo país y facilitar el eventual regreso de Venezuela a los mercados internacionales.
Contreras mencionó que la posibilidad de emitir nuevos bonos sin haber saldado los anteriores dependería de un entorno de confianza y una clara disposición de pago. Resaltó que la credibilidad es crucial y que la reducción del riesgo país es un indicador clave para acceder a tasas de interés más bajas.
Finalmente, alertó que la recuperación económica será un proceso lento, requerirá tiempo y dependerá de la venta de activos, mejora de servicios básicos y de reformas legales necesarias para atraer inversión extranjera, donde la seguridad jurídica y las reglas del mercado jueguen un papel importante.
DCN/Agencias