
El Real Madrid ha confirmado este martes 9 de junio la salida de Álvaro Arbeloa como entrenador del primer equipo. A través de un comunicado, el club expresó su gratitud hacia el «Espartano», resaltando su lealtad y compromiso desde sus inicios en la cantera, convirtiéndose en un ejemplo de los valores del conjunto blanco.
El club deseó lo mejor a Arbeloa en esta nueva etapa de su vida: «El Real Madrid, que siempre será su casa, le desea mucha suerte a él y a su familia». Arbeloa asumió las riendas del equipo tras la partida de Xabi Alonso, pero su debut fue complicado, con una eliminación en la Copa del Rey ante el Albacete, un equipo de Segunda División.
En la Liga de Campeones, Arbeloa vio caer a su equipo en cuartos frente al Bayern Múnich, acumulando un aggregate de 6-4. En LaLiga, terminó en una frustrante segunda posición tras caer 2-0 ante el Barcelona el 10 de mayo.
Los problemas internos también marcaron su gestión, como el incidente entre Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras, además de los conflictos entre Aurelien Tchouaméni y Fede Valverde, que dejó al uruguayo con un traumatismo por una caída en el vestuario. Otras tensiones incluyeron roces entre Dani Carvajal, Raúl Asencio y Dani Ceballos, quien terminó apartado, y la vida extradeportiva de Kylian Mbappé que se llevó mucha atención.
Arbeloa, quien se había formado como entrenador desde el Infantil A en 2020, se despidió del Madrid sin títulos, a pesar de haber enfrentado a equipos de renombre como Benfica y Manchester City en la Champions. En cuanto a estadísticas, dejó el club con 28 partidos dirigidos, donde logró 18 victorias, dos empates y 8 derrotas.
Uno de sus legados fue la inclusión de jóvenes canteranos en el primer equipo. Thiago Pitarch se volvió un habitual, mientras que otros como Manuel Ángel, David Jiménez y Jorge Cestero tuvieron la oportunidad de mostrar su talento. Aunque Arbeloa deja el banquillo, espera que este no sea un adiós definitivo, sino un «hasta luego».
DCN/Agencias