El gobierno interino de Delcy Rodríguez ha asignado a la firma estadounidense Centerview Partners la asesoría para reestructurar más de 150.000 millones de dólares en deuda venezolana, sin seguir un proceso competitivo formal, según confirmaron ocho fuentes a Reuters. Esta decisión ha suscitado dudas entre inversionistas y funcionarios, que critican la falta de transparencia en el proceso de selección.
La administración había prometido una mayor apertura en la gestión de la deuda, en contraposición a las prácticas de gobiernos anteriores. No obstante, la elección de Centerview, considerada uno de los mandatos más valorados en reestructuraciones de deuda soberana en décadas, se realizó sin una licitación pública.
Centerview ha incrementado su presencia en el ámbito de reestructuraciones en la última década, incorporando talento de firmas como Lazard. Su nuevo mandato podría no solo elevar su prestigio, sino también generarle honorarios de decenas de millones de dólares. Como asesores de Venezuela, deberán diseñar una estrategia financiera y liderar las negociaciones con los acreedores. El país dejó de pagar su deuda en 2017 y enfrenta la necesidad de una reestructuración significativa.
Siete fuentes indicaron que Mauricio Claver-Carone, un inversionista que no ocupa un cargo oficial, tuvo influencia en la elección de Centerview. Claver-Carone, quien colaboró con la política de EE. UU. hacia Venezuela durante la administración de Trump, recomendó la firma, aunque aclaró no haberla “respaldado” formalmente.
Un portavoz de Centerview defendió su selección, citando su liderazgo en el campo y la inexistencia de conflictos de interés. Por su parte, el vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega Sánchez, aseguró que consideraron a varias firmas antes de optar por Centerview, destacando su conocimiento del país y la relación de más de 15 años con sus banqueros.
DCN/Agencias