
En una nueva tragedia en Estados Unidos, un niño de 2 años falleció en Chicago tras un disparo en la cabeza, aparentemente accidental, que él mismo se provocó. Este incidente ha reabierto el debate sobre la tenencia de armas en los hogares estadounidenses.
El suceso ocurrió en el vecindario de West Pullman, al sur de Chicago. Las autoridades están investigando cómo logró el menor acceder al arma y si hubo negligencia de los adultos responsables. Según el informe del departamento policial de Chicago, el niño fue encontrado en estado crítico dentro de una residencia.
Recibió un disparo en la cabeza y fue trasladado de urgencia a un hospital pediátrico, donde, lamentablemente, perdió la vida. Las primeras indagaciones sugieren que el menor manipuló accidentalmente el arma.
Este caso subraya algunas de las preocupaciones sobre la seguridad del manejo de armas en los hogares, especialmente en relación con la presencia de menores.
DCN/Agencias