
Cinco turistas italianos y un rescatista perdieron la vida en un trágico incidente en las cuevas submarinas del atolón de Vaavu, en Maldivas. Los ciudadanos desaparecieron mientras realizaban una inmersión a más de 60 metros de profundidad, en un área cercana a la isla de Alimathà, reconocida mundialmente por sus actividades de buceo.
Las autoridades maldivas, junto con el Ministerio de Exteriores de Italia, confirmaron las identidades de las víctimas. El grupo estaba compuesto por Mónica Montefalcone, profesora de ecología de la Universidad de Génova; su hija Giorgia Sommacal; el biólogo marino Federico Gualtieri; la investigadora Muriel Oddenino y el instructor de buceo Gianluca Benedetti.
Hasta el momento, solo se ha recuperado el cuerpo de Benedetti, hallado cerca de la entrada de la cueva donde ocurrió el accidente. Las otras cuatro víctimas permanecen atrapadas en las profundidades, y las condiciones dentro del sistema de cuevas están dificultando las labores de rescate.
La situación se volvió aún más grave cuando un buzo rescatista, Mohamed Mahdhee, falleció durante un intento de búsqueda. Según los informes, se sintió mal mientras buscaba a los desaparecidos en las cuevas.
Las fuerzas militares y los organismos de emergencia continúan con las labores de recuperación en condiciones extremas, conscientes de que la profundidad y la complejidad del lugar representan un alto riesgo para los equipos de rescate. En este contexto, están evaluando cuidadosamente cómo proceder para intentar recuperar los cuerpos de forma segura.
El incidente ha generado una fuerte conmoción en Italia y Maldivas, resaltando el perfil profesional de algunas víctimas y el lamentable fallecimiento del rescatista. Expertos en buceo han señalado que las inmersiones en cuevas profundas son una de las modalidades más peligrosas de esta actividad. Las investigaciones siguen en curso para esclarecer lo ocurrido durante la expedición en el atolón de Vaavu.
DCN/Agencias