
La senadora republicana de EE. UU., María Elvira Salazar, junto a sus colegas Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, celebró la acusación formal presentada por el Departamento de Justicia contra Raúl Castro. Esto se refiere a su presunta participación en el derribo, en 1996, del avión de Hermanos al Rescate, incidente que resultó en la muerte de cuatro personas, de las cuales tres eran ciudadanos estadounidenses.
Salazar calificó el día como «glorioso e histórico» para el pueblo cubano y la comunidad cubanoamericana, señalando que muchas familias habían sentido que la justicia era inalcanzable. Ha sido una figura clave en la exigencia de responsabilidades por este caso, que data de hace casi tres décadas.
Por su parte, Díaz-Balart destacó la falta de rendición de cuentas durante años por el «asesinato a sangre fría de ciudadanos estadounidenses» a manos del régimen cubano, lo que consideró «inaceptable».
Giménez enfatizó que «la justicia se ha demorado durante décadas», añadiendo que el derribo de las aeronaves no fue un accidente, sino un «acto de asesinato» por parte del régimen cubano contra estadounidenses que llevaban a cabo misiones humanitarias.
La acusación formal llega tras meses de solicitudes de rendición de cuentas desde el Congreso. A principios de este año, Salazar, Díaz-Balart, Giménez y la congresista Malliotakis enviaron una carta al entonces presidente Donald Trump pidiendo reabrir la investigación sobre la participación de Raúl Castro en el derribo de las aeronaves civiles. Los legisladores solicitaron al Departamento de Justicia que siguiera la cadena de mando hasta los niveles más altos del régimen cubano, utilizando todos los recursos legales para garantizar justicia por la muerte de los tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente en espacio aéreo internacional.
DCN/Agencias