
La Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia comenzaron el sábado una operación conjunta llamada «Corredor humanitario» para despejar las carreteras bloqueadas en la zona andina desde hace once días. Estas obstrucciones son lideradas por sectores campesinos de La Paz que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, y el de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, anunciaron que alrededor de 2.500 policias y 1.000 militares participarían en la operación. Sokol aclaró que el objetivo es liberar las vías para permitir el ingreso de alimentos, medicamentos y ambulancias a La Paz, así como facilitar el retorno de turistas varados.
Sokol instó a los manifestantes a adoptar una actitud pacífica y desbloquear las rutas sin confrontación, afirmando que se busca garantizar la libre circulación y los derechos fundamentales establecidos en la Constitución. A nivel nacional, se registran 50 puntos de bloqueo, siendo La Paz el más afectado desde el inicio de las manifestaciones el 6 de mayo.
Entre las carreteras a despejar están la que conecta La Paz con Oruro y la ruta hacia Perú a través de Copacabana, una localidad turística. Balderrama indicó que la Policía encabezará el operativo mientras los militares están ahí como apoyo, sin portar armamento letal, aunque podrían utilizar agentes químicos si es necesario.
La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz «Tupac Katari» continúan con sus protestas, demandando la renuncia de Paz por su incapacidad para resolver los conflictos del país. Además, una marcha de seguidores del ex presidente Evo Morales se dirige a la sede del Gobierno, con la intención de llegar el lunes.
Los bloqueos han afectado el tránsito hacia Chile y Perú, generando desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno en hospitales de La Paz y El Alto. El Gobierno reporta tres muertes relacionadas con los bloqueos, incluida una ciudadana de Belice que no pudo recibir atención médica.
La Defensoría del Pueblo y la Iglesia católica han solicitado la apertura de «corredores humanitarios» para facilitar el paso de suministros y han instado al diálogo entre autoridades y movilizados.
DCN/Agencias