El secretario de Hacienda de México, Edgar Amador Zamora, anunció este miércoles que el Gobierno intentará persuadir a las agencias calificadoras a través de “acciones” fiscales. Esto ocurre un día después de que Standard & Poor’s (S&P) cambiara la perspectiva de la deuda soberana del país de estable a negativa.
Durante un foro de El Financiero, Amador expresó su confianza en revertir esta decisión. “Creemos que las acciones que estamos implementando serán suficientes para convencerlos de reinstaurar la perspectiva original”, dijo.
El funcionario destacó que México conserva el grado de inversión según las ocho agencias que evalúan su deuda pública y aseguró que la administración de Claudia Sheinbaum está comprometida con un enfoque fiscal que busque la sostenibilidad a largo plazo.
En cuanto a los ajustes fiscales, Amador señaló que el país ha reducido el déficit fiscal del 5,8% al 4,3% del PIB para 2025, un descenso de 1,5 puntos porcentuales que no se veía “en décadas”. Este ajuste, según el secretario, muestra el compromiso del Gobierno con unas finanzas públicas estables.
Amador indicó que la mayoría del financiamiento del sector público proviene de fuentes internas, con la participación de inversionistas locales y en moneda nacional, mientras que el financiamiento externo actúa como un complemento.
La deuda pública cerró 2025 en un 54,2% del PIB, según Hacienda, lo que está por debajo del promedio de la OCDE y en niveles comparables con otras economías emergentes. Además, mencionó la mejora en la situación financiera de Pemex, cuya deuda disminuyó de 5,4% a 4% del PIB.
Estas declaraciones se produjeron tras la modificación de S&P, que mantuvo sus calificaciones soberanas en BBB para la deuda a largo plazo en moneda extranjera y BBB+ en moneda local, destacando riesgos relacionados con la consolidación fiscal, el crecimiento económico y la incertidumbre en la renegociación comercial con Estados Unidos y Canadá.
DCN/Agencias