
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, destaca la importancia de la coordinación con la comunidad internacional como parte de su estrategia. Asegura que su regreso a Venezuela debe ocurrir en el «momento correcto» para garantizar un proceso político sin dificultades. Reconoce la relevancia de su trabajo en el exterior, aunque subraya que la decisión final depende de equilibrar su impacto en el país con el apoyo de sus aliados, especialmente Estados Unidos.
Machado también aborda el desafío de gobernar en un ambiente donde las instituciones están controladas por el chavismo. Asegura tener un análisis claro sobre el estado institucional y sostiene que muchos empleados públicos, policías y militares estarían dispuestos a aceptar un cambio de gobierno. En lugar de desmantelar las Fuerzas Armadas, propone su «liberación» y señala que los principales obstáculos son grupos identificados como la Dgcim y colectivos armados. También enfatiza el respeto a los derechos de quienes actualmente están en el poder para evitar represalias y facilitar la transición.
En relación a la soberanía nacional, considera que la confianza es esencial para su futura gestión, proponiendo una reconstrucción institucional a través de un sistema de justicia autónomo y el estricto cumplimiento de la ley, buscando atraer nuevamente a inversionistas y gobiernos extranjeros.
Respecto a la situación actual de Venezuela, destaca un incremento en las protestas y la liberación de más de 600 presos políticos, aunque indica que aún no se han restablecido plenamente los derechos cívicos. Machando insiste en que la vía electoral es fundamental para canalizar la voluntad del pueblo y solicita a sus aliados que consideren este enfoque para evitar un desenlace caótico.
DCN/Agencias