
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó este viernes que el reajuste de la presencia militar de su país en Europa no debería sorprender a los aliados. Según él, EE.UU. tiene obligaciones en el Indo-Pacífico, Oriente Medio y el hemisferio occidental que requieren una reevaluación constante de su postura global.
Durante una rueda de prensa después de una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en Helsingborg, Suecia, Rubio comentó que la pregunta en momentos de conflicto es qué puede comprometer cada nación. Indicó que no solo se trata de la cantidad de tropas que despliega EE.UU., sino de lo que cada país puede aportar para lograr una estrategia realista para la OTAN en una situación de crisis.
Rubio reiteró la importancia de que cada país revise sus necesidades y compromisos globales, indicando que eso es precisamente lo que están haciendo en este momento. En respuesta a si la administración de Donald Trump debe respetar el umbral de 76.000 efectivos en Europa establecido por el Congreso, Rubio evitó abordar la cuestión legal y se enfocó en que Washington está constantemente reevaluando las amenazas globales.
En ese contexto, Rubio apuntó que cada vez hay un mayor reconocimiento de que habrá menos tropas estadounidenses en Europa en el futuro por diversas razones. También minimizó la importancia de la reciente retirada parcial de tropas de Alemania, explicando que esta reducción fue de menos del 11% o 12% de la presencia total, devolviendo los efectivos a niveles de 2022.
Rubio añadió que la población alemana no se mostró alterada por este cambio, ya que eran conscientes de su significado. Señaló que muchos de los efectivos en Alemania son personal de apoyo y no combatientes.
La semana pasada, Trump anunció el repliegue de 5.000 soldados de bases en Alemania, una acción que se interpretó como respuesta a comentarios del canciller alemán, Friedrich Merz, sobre la situación de EE.UU. en negociaciones con Irán.
DCN/Agencias