
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, informó que Donald Trump, su homólogo estadounidense, le aseguró durante su reciente reunión en la Casa Blanca que “no piensa” invadir Cuba. Lula hizo esta afirmación en una rueda de prensa desde la Embajada de Brasil en Washington, calificando las palabras de Trump como “una gran señal” y resaltando que La Habana “quiere dialogar”.
Lula también expresó que el Gobierno cubano busca “encontrar una solución para poner fin a un bloqueo” que, según él, ha impedido que Cuba sea un país completo y libre desde la revolución de 1959. Además, se ofreció a colaborar con Washington en este asunto, remarcando que el bloqueo actual es “el más prolongado de la historia de la humanidad”.
Poco después de estas declaraciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra una empresa controlada por el Ejército cubano y su directora, así como contra una compañía minera. Esta medida se produce en un contexto de mayor presión por parte de la administración Trump contra Cuba.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró esta semana que “no hay un bloqueo petrolero a Cuba per se”, pero resaltó que las sanciones evidencian que “la Administración Trump no se quedará de brazos cruzados” ante las amenazas que percibe del “régimen comunista” hacia la “seguridad nacional” del hemisferio.
Rubio añadió que se seguirán tomando medidas hasta que La Habana implemente “todas las reformas políticas y económicas necesarias”. Cabe recordar que en enero, Estados Unidos ya había impuesto nuevas sanciones a Cuba, incluyendo la amenaza de aranceles a países que suministraran combustible a la isla, lo que llevó a México a suspender su suministro, tras el desabastecimiento por el bloqueo del petróleo venezolano.
La situación entre Cuba y Estados Unidos continúa siendo tensa, con un enfoque en sanaciones y diálogos, mientras se mantienen las restricciones económicas y políticas.
DCN/Agencias