Luigi Pisella, ex presidente de la Asociación de la Pequeña y Mediana Industria del Calzado (Calzapymi), alertó sobre la disminución de la participación del sector nacional en el mercado del calzado, atribuida al aumento de importaciones. Aunque la industria cuenta con una capacidad instalada cercana al 70%, Pisella destacó que podría recuperarse si se mejoran el consumo y el poder adquisitivo de los trabajadores. Según sus palabras, “tiene los hierros y, con un poco de aceite, se puede rescatar”.
Pisella indicó que actualmente la producción local solo ocupa el 20% del mercado, mientras que el 80% de los zapatos proviene del exterior. Este desplazamiento se debe, en parte, a la exoneración de impuestos a productos importados desde 2019, que eliminó carga adicional como el IVA del 35%. Así, a medida que la industria nacional estaba paralizada, los productos importados lograron satisfacer toda la demanda, fortaleciendo su presencia en las estanterías.
El empresario mencionó que la merma en el poder adquisitivo de los consumidores ha llevado a optar por productos más económicos, a pesar de que muchos no igualan la calidad de la producción nacional. Este cambio en la preferencia del consumidor ha agudizado la crisis en el sector.
Pisella concluyó que, para revertir esta situación, es fundamental fomentar el consumo y mejorar el nivel de ingresos del personal que trabaja en la industria.
DCN/Agencias