
En la parroquia María Madre del Redentor, se llevó a cabo una misa con la participación de cerca de 50 seminaristas provenientes de Caracas. La ceremonia fue dirigida por el padre Guillermo Pérez, quien subrayó la relevancia de estos futuros sacerdotes en la comunidad.
El padre Pérez destacó que estos seminaristas serán «instrumento de gracia» y «la alegría de muchas comunidades». En sus palabras, instó a la feligresía a orar por ellos y por los formadores, enfatizando la necesidad de contar con sacerdotes santos.
Con motivo del Día del Seminario, las colectas arquidiocesanas se destinaron específicamente a apoyar a los seminaristas y las instituciones dedicadas a su formación. El padre Pérez añadió que el Espíritu Santo no requiere sacerdotes perfectos, sino personas humanas y auténticas. Enfatizó la importancia de ser sencillos, tomando a María como ejemplo de humildad.
En el país, hay 21 seminarios mayores y dos menores, y las autoridades eclesiales hacen un llamado a quienes sientan el deseo de servir a Dios a que se acerquen a sus párrocos. Esto permitirá evaluar la posibilidad de iniciar su formación, un proceso que dura al menos ocho años.
DCN/Agencias