
La muerte de Víctor Hugo Quero Navas, confirmada por el Ministerio para el Servicio Penitenciario, ha generado interrogantes sobre el manejo de su caso por parte de autoridades penitenciarias y judiciales. Quero, de 51 años, falleció en julio de 2025 en el Internado Judicial Rodeo I, según información divulgada recientemente. Su madre, Carmen Teresa Navas, había estado buscando a su hijo por varios meses en tribunales y centros penales, sin recibir información clara sobre su situación.
Familiares y organizaciones de derechos humanos han denunciado que, durante ese tiempo, las respuestas oficiales fueron escasas y en su mayoría desmentían que Quero estuviera en la prisión. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) criticó la gestión del ministro Julio García Zerpa por la detención y posterior muerte del preso político, solicitando su destitución y una investigación penal.
Las autoridades de Rodeo I también están bajo la lupa, incluyendo al director de la cárcel, teniente coronel Carlos Enrique Rincones Serven, dado que existen preguntas sobre el ingreso y las condiciones de reclusión de Quero.
Un documento de la Defensoría del Pueblo, firmado por la funcionaria Dionita Coronado en octubre de 2025, afirmaba que Quero estaba recluido en ese penal, lo que plantea dudas sobre la transparencia de varias instituciones del Estado. Los abogados y activistas cuestionan a varias figuras, incluidos Tarek William Saab y Alfredo Ruiz, quienes ocupaban cargos durante el periodo de la desaparición oficial del detenido.
Además, se evidenció que un juez revisó su expediente días antes de la confirmación de su fallecimiento, lo que sugiere que el sistema judicial seguía procesando un caso de una persona ya muerta. El Ministerio Público ha asignado una Fiscalía para investigar el caso y ha ordenado la exhumación del cuerpo de Quero. La exigencia de justicia de su madre apenas comienza.
DCN/Agencias