
En Pekín, este jueves se llevó a cabo la cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping. Desde el inicio de la reunión, Trump resaltó el tiempo que ambos han estado en contacto, mencionando que es la relación más larga entre presidentes de los dos países, y agradeció a Xi por la cálida bienvenida, incluyendo el saludo de los niños presentes.
Se espera que ambos líderes busquen estabilizar las relaciones bilaterales a través de acuerdos que beneficien a ambos lados y que se aborden diversas tensiones en temas de la agenda internacional donde existen desacuerdos.
Esta es la primera visita de un presidente estadounidense a China en ocho años y se extenderá hasta el viernes 15 de mayo. Trump llegó a la capital china en compañía de ejecutivos de grandes corporaciones tecnológicas y financieras, incluyendo Apple, Nvidia, Tesla, Meta, BlackRock, Boeing, Visa, Mastercard, Goldman Sachs y Citi, entre otros.
El Gobierno de Trump tiene la intención de formar una Junta de Comercio con China para tratar las diferencias comerciales entre ambos países. Esta iniciativa busca prevenir nuevas escaladas en la guerra comercial, que se intensificó el año pasado tras el incremento de aranceles por parte de Trump, lo que llevó a China a implementar controles sobre la exportación de tierras raras y resultó en una tregua el octubre pasado.
Sin embargo, Trump llega a Pekín en un contexto donde el conflicto con Irán influye en su agenda interna. La situación ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha dejado varados a buques cargueros que transportan petróleo y gas, además de aumentar los precios de la energía.
DCN/Agencias