
El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, está evaluando la posibilidad de suspender el procesamiento migratorio y aduanero en los aeropuertos de ciudades consideradas «santuarios». Esta medida busca presionar a las autoridades locales para que colaboren con la política migratoria del país, y podría tener un impacto significativo en el tráfico aéreo internacional en un momento cercano al inicio del Mundial de Fútbol.
Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, declaró en una entrevista con Fox News que su departamento está desarrollando planes para interrumpir el procesamiento de vuelos internacionales en ciudades donde los gobiernos locales limitan la cooperación con las agencias de inmigración.
Las declaraciones de Mullin se producen tras las protestas del fin de semana en Nueva Jersey, donde hubo enfrentamientos entre manifestantes y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los manifestantes estaban en una vigilia frente al centro de detención Delaney Hall, y se reportó que estaban bloqueando el acceso de los empleados del ICE a las instalaciones.
Mullin destacó que la situación de barricadas impide el acceso de los agentes, lo que plantea dudas sobre la razón por la cual se seguirían procesando vuelos internacionales en esas ciudades.
Sin embargo, el funcionario se aseguró de que la propuesta aún no ha sido implementada ni aprobada de manera definitiva. Esta medida afectaría potencialmente aeropuertos internacionales en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y San Francisco, donde las autoridades locales limitan la colaboración con el ICE.
Mullin agregó que las jurisdicciones que no cooperen con las leyes migratorias federales no deberían beneficiarse de los servicios de procesamiento internacional que ofrece el gobierno. Señaló que no tiene sentido que estas jurisdicciones no deseen que se apliquen las leyes de inmigración, pero al mismo tiempo requieran que se procesen trámites en sus instalaciones.
DCN/Agencias