
El Gobierno de Bolivia informó este lunes sobre la identificación de supuestos grupos armados en las protestas de campesinos y seguidores del exmandatario Evo Morales, que marchan hacia La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
José Luis Gálvez, vocero de la Presidencia, expresó su preocupación por el uso de armas en las manifestaciones. Señaló que un exfuncionario del Ministerio de Defensa, Bernabé G.P., ahora líder de los ‘Ponchos Rojos’, está involucrado. Este grupo, compuesto por campesinos aimaras, es conocido por su organización militar y por portar armas antiguas en sus protestas.
Gálvez mostró un video donde aparecen miembros de los ‘Ponchos Rojos’ en una carretera, mostrando armas y proclamando «ahora sí, guerra civil». Además, según el vocero, el exfuncionario instó a los manifestantes a unirse a la marcha con armas.
Hernán Paredes, viceministro de Régimen Interior, aseguró que la marcha de los seguidores de Morales está destinada a desestabilizar al Gobierno. Describió la movilización como un intento conspirativo y en el límite de la legalidad. La movilización, que llegó el domingo a El Alto tras seis días de caminata, prevé alcanzar La Paz en las próximas horas. Se estima que participan más de diez mil personas.
Paredes indicó que este grupo está intentando una «batalla final» y que las acciones de los manifestantes muestran un intento de Morales de recuperar el poder de manera «antidemocrática». El funcionario advirtió que quienes causen destrozos serán sancionados.
La movilización, integrada por campesinos, incluidos los ‘Ponchos Rojos’, se dirige hacia la sede del Gobierno. La Plaza Murillo, donde se encuentra el Parlamento, fue reforzada con cordones policiales y barricadas.
Las protestas contra Paz cuentan con el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari. Mientras tanto, otros grupos, como mineros cooperativistas y maestros, han llegado a acuerdos con el Gobierno.
DCN/Agencias