
En el marco de una protesta global exigiendo la libertad de más de 500 presos políticos en Venezuela, Vanesa y Virginia, hermana y esposa del abogado argentino Germán Darío Giuliani, expresaron su preocupación por las condiciones inhumanas que ha enfrentado desde su arresto en mayo de 2025.
Ellas afirman que la situación ha trascendido el ámbito legal. Vanesa declaró que, aunque se les considera presos políticos, realmente es «un secuestro» que involucra torturas y violaciones a los derechos humanos. Por su parte, Virginia describió su situación como «desesperante» debido a la falta de claridad sobre su liberación.
«German ya tiene firmada la excarcelación, fue revisado el 22 de febrero por la Cruz Roja. Todo estaba listo, pero seguimos sin saber por qué sigue detenido», insistió Virginia. Agregó que a su esposo se le impide realizar llamadas regulares, llevándolos meses sin contacto con sus hijos. La familia está en comunicación con la Cancillería argentina y solicita una acción más efectiva para conseguir su libertad.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha intervenido, otorgando medidas cautelares a favor de Giuliani. El organismo demandó al Estado venezolano que informe sobre su paradero, salud y las condiciones de su reclusión. La resolución de la CIDH señala denuncias de torturas físicas, golpizas y amenazas recibidas durante su detención.
Giuliani fue apresado por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana en Anzoátegui mientras navegaba en una embarcación, donde su acento argentino fue señalado como motivo de su captura. Ante la falta de transparencia en el proceso, Vanesa hizo un llamado a la comunidad internacional, pidiendo apoyo especialmente a Estados Unidos.
DCN/Agencias