Elaboración de un limpiador de baño doméstico utilizando bicarbonato de sodio.

La limpieza cotidiana de los baños es clave para mantener la salud y el bienestar en nuestros hogares. Mantener estos espacios libres de suciedad y patógenos evita infecciones y enfermedades, de acuerdo al Manual de Limpieza del Centro de Enseñanza para Extranjeros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El uso frecuente de desinfectantes industriales puede ser contraproducente. Asimismo, según el Departamento de Ecología del Estado de Washington, optar por alternativas caseras, como el bicarbonato de sodio, disminuye la exposición a químicos nocivos, siendo una opción económica, segura y efectiva.

La importancia de la higiene diaria

El manual de la UNAM resalta que los baños requieren atención especial debido a su alta humedad, lo que favorece la acumulación de bacterias, hongos y virus. El documento indica que estos espacios deben limpiarse a diario y siempre que sea necesario para mantenerlos en condiciones adecuadas de higiene.

Una revisión diaria no solo busca la limpieza superficial, sino que incluye inspecciones del suelo, paredes, muebles sanitarios, grifería y puntos críticos, como la base de los botes de basura, además de reponer insumos básicos como papel higiénico y jabón.

Pasos para la limpieza

Para reducir sustancias dañinas y eliminar malos olores, el Departamento de Ecología de Washington propone una fórmula simple con dos ingredientes:

Ingredientes básicos:

  • Bicarbonato de sodio.
  • Jabón líquido para platos (suave).
  1. Bañeras y lavamanos: Espolvorea bicarbonato de sodio sobre la superficie y frota con un paño húmedo. Agrega unas gotas de jabón para potenciar la limpieza y enjuaga con agua.

  2. Interior del inodoro: Coloca una capa de bicarbonato en la taza, añade jabón y frota con el cepillo. Jala la cadena para enjuagar.

  3. Superficies exteriores del inodoro: Humedece un trapo limpio y espolvorea bicarbonato sobre él. Limpia las partes externas del inodoro con cuidado.

Precauciones de limpieza

Incluso al usar productos caseros, es vital seguir ciertas buenas prácticas para prevenir accidentes:

  • Protección de menores: Realiza la limpieza cuando no hay niños ni mascotas presentes.
  • Ventilación: Mantén las ventanas o puertas abiertas para permitir la circulación del aire.
  • Higiene posterior: Lávate las manos con agua tibia y jabón al finalizar la limpieza.

La constancia en la limpieza, según la UNAM, es la mejor forma de evitar la acumulación de suciedad, facilitando las tareas domésticas y garantizando un ambiente higiénico.

Con información de Primicia.

DCN/Agencias

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