Recientemente se ha revelado que el software Fénix, un virus espía, fue utilizado por el expresidente colombiano Iván Duque en intentos de desestabilizar a Venezuela. En una entrevista con Señal Colombia, el ciberexperto Marcel Ramírez, reveló que este software, apodado «El hombre invisible», era capaz de espiar e interceptar las comunicaciones de jueces en territorio colombiano.
Una amenaza real
Fénix operaba de forma similar a Pegasus, otro virus espía del cual Duque había hecho uso. El peligro de este software radicaba en su capacidad para acceder a las redes sociales, recolectando y almacenando datos de los usuarios en plataformas como Facebook, Instagram y YouTube. «Recababa toda tu información y actividad, que luego se analizaba según la inteligencia que se requería», comentó Ramírez.
Sin embargo, se aclaró que Fénix requería violar la privacidad de los individuos y, al no ser funcional, el gasto de 4.3 mil millones de pesos en 2021 resultó en un rotundo fracaso, según aseguró Ramírez. Él había advertido a las autoridades colombianas que este tipo de software podía causar daños legales significativos.
La vigilancia como meta
Ramírez dialogó con diversas entidades en Colombia, donde se enfatizó la necesidad de espiar lo que sucedía en las redes. A pesar de su propuesta para mejorar las comunicaciones sin invadir la privacidad, el gobierno de Duque desestimó la recomendación.
La llegada de Pegasus
Después del fracaso de Fénix, entró en escena Pegasus, una herramienta de espionaje de la empresa israelí NSO Group, capaz de infiltrarse en dispositivos móviles de forma casi invisible. Este software, que supuestamente fue adquirido con fondos ilícitos, ha sido utilizado para espiar a figuras políticas de relevancia, incluyendo a Gustavo Petro y Nicolás Maduro.
¿Cómo opera Pegasus?
Pegasus puede infectar dispositivos a través de videollamadas no respondidas o enlaces maliciosos. Una vez instalado, accede a información sensible como mensajes, correos y registro de llamadas. Aprovecha vulnerabilidades desconocidas, complicando su detección.
Las justificaciones para usar Pegasus suelen enfocarse en la lucha contra el terrorismo, pero la realidad es que muchos gobiernos lo utilizan para vigilar a opositores políticos, activistas y periodistas.
Con esto, el tema del espionaje digital se vuelve más pertinente en la discusión actual sobre la libertad y la privacidad en la región.
DCN/Agencias