
El fallecimiento de Víctor Hugo Quero Navas, de 52 años, mientras estaba bajo custodia del Estado venezolano, ha generado una ola de indignación y ha puesto en tela de juicio las serias irregularidades en el sistema penitenciario y judicial del país. El Ministerio de Servicios Penitenciarios ha calificado su muerte como resultado de «insuficiencia respiratoria», pero su familia y defensores de derechos humanos cuestionan esta narrativa, alegando una falta de transparencia.
Desde enero de 2026, la madre de Víctor, Carmen Teresa Navas, buscó incansablemente información sobre su hijo, quien había sido víctima de desaparición forzada. Finalmente, el 3 de mayo, recibió atención de la defensora del Pueblo, Eglé González, aunque el Ministerio confirmó la muerte de Quero poco después, lo cual dejó muchas dudas sin resolver.
Según el comunicado oficial, Víctor fue detenido el 3 de enero de 2025 y trasladado al Internado Judicial Rodeo I. Se alega que sufrió una hemorragia digestiva y falleció supuestamente el 24 de julio por «insuficiencia respiratoria aguda». Sin embargo, la tumba donde se dice que fue inhumado registra una fecha de muerte del 27 de julio. Además, algunos expresos políticos aseguraron haber visto a Quero entre agosto y octubre de 2025 en el mismo centro.
El Ministerio Público ha iniciado una investigación penal y ordenó la exhumación del cuerpo, un proceso que, según el abogado Joel García, debería contar con la supervisión de observadores internacionales.
Este caso resalta la preocupación de la sociedad civil y organizaciones de derechos humanos, quienes siguen de cerca los detalles de un incidente que podría formar parte de una serie más amplia de violaciones a derechos fundamentales en el país.
DCN/Agencias