
Ecuador instauró un nuevo toque de queda nocturno en casi la mitad del país a partir de este domingo, el cual se extenderá por quince días. Esta medida busca intensificar las operaciones contra las bandas criminales, las cuales han sido señaladas por el Gobierno como responsables de la escalada de violencia en el país.
El toque de queda se aplicará desde las 23:00 hasta las 5:00 horas, vigente en nueve de las veinticuatro provincias: Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha, El Oro, Sucumbíos y Esmeraldas. Estas regiones, que incluyen a Quito y Guayaquil, concentran el 90% de la violencia y el 86.7% de la delincuencia a nivel nacional, según datos oficiales.
La restricción también abarcará a los municipios de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar). Este es el segundo toque de queda implementado por el presidente Daniel Noboa en el año, tras un 2025 que cerró con un récord de homicidios. El anterior toque de queda se llevó a cabo entre el 15 y el 30 de marzo en solo algunas provincias.
Según el Gobierno, durante el primer toque de queda se registró una reducción del 28% en los homicidios a nivel nacional y la captura de 1.283 personas, aunque la mayoría fue por violar la restricción. No obstante, se observó un desplazamiento de las actividades criminales hacia otras áreas.
Este domingo, policías y militares se desplegaron en diversas partes de las ciudades y carreteras con vehículos blindados, supervisando que solo las fuerzas de seguridad y los servicios de salud pudieran circular después de las 11 de la noche. Los ciudadanos que regresaban de actividades por el feriado del 1 de mayo tomaron precauciones al volver temprano, ante el cierre anticipado de estaciones de transporte público.
En Guayaquil, se establecieron 25 puestos de control, mientras que en Quito se implementaron 17, donde los agentes revisaban vehículos en busca de armas y personas requeridas por la justicia. En la capital, se desplegaron más de 4.250 policías, junto con patrulleros y drones.
El comandante de la Policía Nacional en Quito advirtió que la pena por vulnerar el toque de queda es de uno a tres años de cárcel. Las bandas criminales más notorias, como Los Lobos y Los Choneros, continúan en pugna por el control del narcotráfico, contribuyendo a la crisis de violencia.
DCN/Agencias