
El británico George Russell, piloto del equipo Mercedes-AMG Petronas, se llevó la victoria en la carrera sprint del Gran Premio de Canadá, celebrado en el Circuito Gilles Villeneuve de Montreal. Esta carrera, que marca la quinta parada del Campeonato Mundial de Fórmula Uno, fue un espectáculo lleno de emoción y tensión.
Russell finalizó primero, seguido de su compatriota Lando Norris de McLaren, actual campeón del mundo, y su compañero de equipo, el joven italiano Andrea Kimi Antonelli, quien lidera el Mundial. La competencia presentó un intenso «encontronazo» entre Russell y Antonelli, quien a sus 19 años se ha convertido en el líder más joven en la historia de la F1. En un intercambio de maniobras agresivas, Antonelli le hizo perder el segundo lugar a favor de Norris, lo que provocó su frustración.
El equipo de Mercedes se encontrará en un dilema durante las próximas reuniones, pues ambos pilotos mostraron su descontento por el incidente en la rueda de prensa posterior a la carrera. Carlos Sainz, representante de Venezuela y Williams, culminó décimo, mientras que el legendario Fernando Alonso, en un Aston Martin menos competitivo, debió abandonar antes de terminar.
Este triunfo representa para Russell el tercero de los seis sprints programados para este año y es el primero que se disputa en Canadá. La carrera sprint consistió en 23 vueltas, lo que equivale a cerca de 100 kilómetros. A pesar de no haber ganado la carrera principal aún, Russell suma ocho puntos más a su cuenta, achicando la distancia con Antonelli, que sigue liderando con 106 puntos.
Detrás de ellos, el australiano Oscar Piastri, compañero de Norris, finalizó cuarto, mientras que los Ferrari, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton, ocupaban el quinto y sexto lugar, respectivamente. En la séptima posición quedó el neerlandés Max Verstappen, quien está buscando recuperar terreno en la clasificación.
Durante el inicio, Russell, que había conseguido la pole position, mantuvo la delantera, mientras que Antonelli luchaba agresivamente. Sainz y Alonso, a pesar de sus posiciones retrasadas en la parrilla, también intentaron hacer avanzar sus posiciones, pero se encontraron con varios obstáculos.
La carrera se llevó a cabo en condiciones competitivas y los aficionados quedaron al borde de sus asientos. Las expectativas para la carrera principal del domingo, que promete un recorrido de 305,2 kilómetros y posiblemente bajo la lluvia, son altas. La competencia está preparada para seguir demostrando que la F1 siempre ofrece sorpresas y emoción al límite.
DCN/Agencias