La economía de Estados Unidos creció por debajo de lo esperado en el primer trimestre de 2026, mientras la inflación alcanzó su mayor nivel en tres años, según informaron autoridades este jueves en medio de las repercusiones económicas del conflicto con Irán.
Este desempeño evidencia presiones crecientes sobre las familias, afectadas por el aumento en los precios de la gasolina y la reducción en el poder adquisitivo, además de un menor impulso en las devoluciones fiscales. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 1,6% en proyección anual, inferior al 2% que se había previsto en un inicio, según el Departamento de Comercio.
La revisión hacia abajo se atribuye a menores estimaciones en inversión y gasto de los consumidores, aunque la expansión se vio sostenida por inversiones en equipos y propiedad intelectual, ligadas al desarrollo de inteligencia artificial. En contraste, el sector inmobiliario sufrió un fuerte retroceso. Analistas advierten que la economía está cada vez más atada al sector de la IA, mientras que el consumo se debilita debido al aumento en los precios de la energía.
Además, nuevos datos indican una disminución en el gasto en servicios médicos y un descenso mayor al anticipado en los inventarios de las empresas, de acuerdo con Oxford Economics. Las caídas en el gasto de los consumidores en el primer trimestre, junto con una nueva baja en abril, sugieren que los hogares enfrentan dificultades financieras. Sin embargo, el crecimiento anualizado sigue siendo superior al 0,5% registrado en el cuarto trimestre de 2025.
Por otro lado, el índice PCE, medida de inflación clave para la Reserva Federal, subió un 3,8% interanual en abril, el nivel más alto desde 2023, alineándose con las proyecciones de economistas. A pesar de que el gasto creció un 0,5% mensual, los ingresos cayeron un 0,1%, lo que llevó a una reducción en la tasa de ahorro al 2,6%.
Con información de AFP
DCN/Agencias