
El domingo, Ucrania reportó cuatro muertos y casi 100 heridos tras un ataque ruso que involucró alrededor de 690 drones y misiles, incluido el sistema hipersónico Oréshnik. El presidente Volodímir Zelenski, tras visitar los sitios afectados en Kiev, lamentó las víctimas a través de Telegram.
La Fuerza Aérea de Ucrania señaló que Kiev fue el «principal objetivo» del ataque, que según informes iniciales de los militares ucranianos, incluyó 54 misiles de crucero y más de 30 misiles balísticos. Posteriormente, confirmaron el uso del misil hipersónico Oréshnik, el cual, según Moscú, puede alcanzar velocidades de hasta 3 kilómetros por segundo.
Zelenski condenó el ataque, acusando a Vladímir Putin de atacar edificios residenciales. El bombardeo causó daños significativos a varias estructuras, incluyendo el Museo de Chernóbil y el Museo de Arte Nacional, además de afectar levemente el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Desde Rusia, el Ministerio de Defensa anunció que los ataques fueron dirigidos a objetivos militares en respuesta a supuestos ataques terroristas de Ucrania contra civiles en su territorio. Dmitri Medvédev, antiguo presidente ruso y actual subjefe del Consejo de Seguridad, justificó la ofensiva como una represalia por un ataque en Lugansk que dejó 21 muertos.
El sistema Oréshnik, utilizado previamente en ataques sobre Dnipró y Leópolis, ha sido objeto de preocupación en Ucrania, que está solicitando más apoyo internacional y presión sobre Rusia. Andrí Sibiga, jefe de la diplomacia ucraniana, afirmó que es momento de incrementar el respaldo a Ucrania y fortalecer su defensa aérea.
A pesar de que no se anunciaron nuevos apoyos concretos, Ucrania recibió varias muestras de solidaridad de líderes internacionales. El canciller alemán, Friedrich Merz, condenó la escalada del conflicto, mientras que otros mandatarios europeos, incluidos Emmanuel Macron y Giorgia Meloni, expresaron su apoyo a Kiev.
Este nuevo ataque subraya la necesidad de Ucrania de reforzar su defensa ante la continua agresión de Rusia y la importancia de una respuesta coordinada por parte de la comunidad internacional.
DCN/Agencias