El sentimiento del consumidor en Estados Unidos se desplomó en mayo, alcanzando su nivel más bajo desde que se tiene registro. Esta caída es consecuencia de una combinación de alta inflación, el aumento en los precios del combustible y la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con el índice de sentimiento de la Universidad de Michigan, este indicador bajó por tercer mes consecutivo, alcanzando 44,2 puntos, por debajo del anterior mínimo histórico de 49,8 registrado en abril. Este índice, que data desde 1952, refleja un pesimismo que supera incluso el de las crisis petroleras de los años setenta, la Gran Recesión y otros eventos significativos.
La principal preocupación para los consumidores es el costo de la vida. Joanne Hsu, directora del programa de encuestas de la universidad, indicó que el 57% de los encuestados mencionó que los precios altos estaban afectando sus finanzas personales, un aumento respecto al 50% del mes anterior. Además, las percepciones sobre las finanzas personales cayeron un 13% en mayo, siendo más acentuadas en hogares de bajos ingresos y en aquellos sin educación universitaria.
El desánimo actual se vincula con la situación en Medio Oriente, donde el conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán, así como el bloqueo del estrecho de Ormuz, han afectado el suministro de petróleo. Esto ha llevado a un aumento en los precios de los combustibles, causando temores sobre futuras presiones inflacionarias.
Las expectativas de inflación también aumentaron ligeramente, con proyecciones para el próximo año subiendo del 4,7 % al 4,8 %. Este contraste entre una economía en crecimiento y un consumidor pesimista sugiere una recuperación desigual, afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
DCN/Agencias