
La autopsia del exconcejal del PSUV, José Manuel García Sabino, reveló que su muerte en los calabozos de la Policía Municipal de Anaco, estado Anzoátegui, no fue un suicidio, como se había informado inicialmente. Según el medio local Antorcha TV, el examen forense realizado en Barcelona determinó que la causa de deceso fue asfixia mecánica por estrangulamiento.
A raíz de los resultados del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), las autoridades anunciaron la imputación de los 34 reclusos que compartían celda con García Sabino, para así investigar las responsabilidades individuales en los hechos ocurridos la noche del viernes 9 de mayo.
El abogado Zair Mundaray, por su parte, indicó que García Sabino había sido detenido tras denunciar actos de corrupción en la alcaldía y el Concejo Municipal de Anaco. Mundaray mencionó que el alcalde Jesús Ríos y dos concejales, Edgar Torres y Jean Caraballo, supuestamente orquestaron una persecución en su contra, llevándolo a prisión. «Ahora está muerto», afirmó el exfiscal del Ministerio Público.
Mundaray exigió una «investigación urgente» por parte de la Fiscalía y cuestionó: «¿Qué hará Larry Devoe ante esta muerte en cautiverio?». A pesar de su militancia en el oficialismo, la situación de García Sabino ha suscitado críticas por la falta de transparencia y las condiciones de su detención, sumándose a la lista de detenidos que han fallecido bajo custodia estatal en los últimos meses.
DCN/Agencias