
La bandera tricolor ondeó con orgullo en Antalya, Turquía, durante el Campeonato Mundial de Kempo celebrado del 20 al 26 de abril de 2026. La selección nacional dejó huella al cosechar 14 medallas: dos de oro, una de plata y once de bronce, posicionándose como una de las potencias en esta disciplina.
El evento reunió a los mejores exponentes del kempo en la categoría de adultos, donde nuestros atletas demostraron su destreza tanto en las modalidades de formas como en combate. A pesar de enfrentarse a competidores de renombre internacional, los venezolanos lograron subir al podio en múltiples ocasiones.
### Génesis Castro y Carlos Ávila brillan en el Mundial
Entre los atletas destacados, Génesis Castro se llevó los aplausos, convirtiéndose en campeona mundial al obtener el oro en formas con armas en la categoría senior. Pero su talento no se detuvo allí, ya que también aportó dos medallas de bronce en las modalidades de manos libres (Kata) y combate semikenpo en -55 kg.
Carlos Ávila, por su parte, no se quedó atrás y se adueñó de la presea dorada en combate semikenpo de -85 kg, demostrando su fortaleza en el tatami.
La cosecha de metales se completó con Danyimar Albarracín, quien logró la plata en combate semikenpo de -60 kg, y Francoise Pérez, quien brilló al conquistar tres bronces en formas con armas, manos libres y combate semikenpo (-95 kg).
### Éxito en defensa personal
La calidad de los criollos se evidenció también en las pruebas de defensa personal, donde mostraron su excelente coordinación. En la categoría 1 vs 1 femenina, el dúo de Génesis Castro y Danyimar Albarracín alcanzó el tercer lugar. La pareja mixta de Carlos Ávila y Albarracín también se hizo con el bronce, y en la competencia por equipos, el cuarteto integrado por Castro, Ávila, Albarracín y Pérez cerró su participación con otra medalla de bronce.
Con este destacado desempeño, Venezuela se consolida como una potencia en las artes marciales a nivel mundial, dejando su marca en la historia del kempo. La actuación de nuestros atletas no solo es un motivo de orgullo, sino también una clara muestra del crecimiento y potencial que tiene el deporte en el país.
DCN/Agencias