El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró que la reapertura del estrecho de Ormuz es un tema que impacta más a Europa que a Estados Unidos, ya que los aliados dependen en gran medida del tránsito energético en esa vía. Durante una rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth criticó la inacción de los países europeos, afirmando que ellos necesitan el estrecho más que Washington y sugiriendo que Europa debería participar más activamente en la región en lugar de organizar «conferencias ostentosas».
El funcionario subrayó que las reservas energéticas de Estados Unidos hacen que el impacto de la interrupción del tráfico marítimo sea menor para el país. También expresó que la responsabilidad de proteger esta ruta no debe recaer únicamente sobre Washington. Además, cuestionó una reunión promovida por Francia y Reino Unido para establecer una misión defensiva en la zona, calificándola de «tonta».
Hegseth anunció que el bloqueo naval estadounidense en las costas de Irán se mantendrá según lo determine el presidente Donald Trump. Reconoció que el tránsito comercial por el estrecho es «mucho más limitado» de lo que se espera y advirtió a Irán que aún hay oportunidad para negociar.
Desde el inicio del bloqueo, Estados Unidos ha detenido un total de 34 buques. Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, mencionó la incautación del tanquero iraní Touska y la captura de otros dos buques cisterna relacionados con Teherán en la región del Indopacífico.
DCN/Agencias