
Un niño de 11 años generó pánico en la Escuela Básica Simón Bolívar de El Jebe, en Barquisimeto, estado Lara, al llevar consigo una bomba lacrimógena y municiones, lo que causó alarma entre estudiantes y profesores. La situación activó los protocolos de seguridad establecidos para evitar incidentes.
Al momento del hallazgo, organismos de seguridad llegaron al centro educativo y retiraron los objetos peligrosos, incluyendo un cartucho calibre .38. La intervención rápida de las autoridades permitió manejar la situación antes de que ocurriera cualquier contratiempo dentro del aula.
Mediante las investigaciones iniciales, el enfoque se centró en el entorno familiar del menor, resultando en la detención de su padrastro. Según las averiguaciones, este adulto habría proporcionado al niño acceso a estos materiales, lo que aumenta su responsabilidad en el incidente.
El hecho, con potencial para consecuencias graves, se evitó gracias a la alerta de un estudiante que notificó a los directivos de la institución. Este aviso fue fundamental para activar los mecanismos de seguridad que evitaron la manipulación del artefacto.
El Ministerio Público se encuentra en proceso de investigar cómo estos objetos llegaron al hogar del menor y bajo qué circunstancias los llevó a la escuela. Se considera la posibilidad de formular cargos relacionados con la entrega de material peligroso a un menor y negligencia.
Las situaciones como estas generan un gran impacto en la comunidad educativa, donde todos los actores buscan garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes.
DCN/Agencias