
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció que un total de 49 presos políticos en Venezuela sufren de enfermedades graves y enfrentan lo que califican como una «muerte lenta». En un comunicado, la organización alertó sobre la grave situación de salud de estos individuos, que no solo enfrentan la privación de libertad, sino un notable deterioro físico bajo custodia.
Según JEP, la realidad de estos presos ha dejado de ser un tema meramente procesal, convirtiéndose en una emergencia que antepone cuestionamientos al Estado de derecho. La organización afirmó que cuando el sistema penal ignora las condiciones de salud de un detenido, el castigo se convierte en un trato cruel e inhumano.
Además, resaltaron que la salud es un derecho fundamental que no se interrumpe con la privación de libertad. Sin embargo, la falta de atención médica ha llevado a una vulnerabilidad física extrema, comprometiendo la integridad de estos ciudadanos.
Desde 2015, se han reportado 26 fallecimientos de presos bajo custodia, lo que JEP considera un desenlace predecible, atribuido a la inacción del Estado. Afirmaron que no se han realizado investigaciones efectivas sobre esos casos y que la impunidad prevalece, con un total silencio administrativo ante cada fallecimiento.
La situación exige una reflexión profunda respecto a los derechos humanos y el tratamiento a los privados de libertad en el país.
DCN/Agencias