
La salud mental y física de los trabajadores a nivel mundial se encuentra en una situación crítica. De acuerdo con el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se estima que anualmente más de 840.000 personas pierden la vida debido a riesgos psicosociales. Factores como la inestabilidad en el empleo, el acoso y las jornadas laborales excesivas son las principales causas de enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales graves.
Aparte de las consecuencias humanas, el inadecuado manejo del entorno laboral, descrito por altos niveles de exigencia e inseguridades, resulta en la pérdida de 45 millones de años de vida saludable cada año.
El estudio, realizado junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), revela una alarmante disparidad en la distribución de muertes y su impacto económico a través de los continentes:
| Región | Muertes anuales | Impacto en el PIB |
|---|---|---|
| Asia-Pacífico | 463.000 | 1,33 % |
| África | 174.000 | 1,72 % |
| Europa | 112.000 | 1,43 % |
| América | 80.000 | 1,12 % |
| Países Árabes | 11.000 | 1,16 % |
A pesar de esta grave situación, la OIT resalta que varios países han comenzado a implementar marcos legales para resguardar la salud mental de los trabajadores:
La OIT advierte que un ambiente laboral negativo no solo afecta a los individuos, sino que también deteriora la competitividad de las empresas. La organización concluye que invertir en salud y seguridad laboral es esencial para detener la pérdida del 1,37 % del PIB mundial y asegurar un crecimiento económico sostenible.
Con información de Noticias Venevisión.
DCN/Agencias