
La llegada de aproximadamente 4,900 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) ha generado un amplio debate en torno a su uso, más allá del monto. Según el economista Leonardo Vera, estos recursos deberían ser destinados a fortalecer las reservas internacionales del país.
Vera explica que la reducción de reservas desde 2012 ha dejado a la economía venezolana sin un soporte efectivo para estabilizar el mercado cambiario, lo que ha contribuido a la alta inflación. En su análisis, el Banco Central ha actuado con enfoque a corto plazo, interviniendo en el mercado cambiario con los fondos que recibe, pero sin poder sostener una política estable.
La falta de reservas ha llevado a una alta volatilidad cambiaria, lo que impacta directamente en los precios y en el poder adquisitivo de los ciudadanos. Vera aclaró que el Banco Central debe enviar una señal de liquidez y respaldo para mejorar esta situación.
La inclusión de los DEG podría reforzar la posición externa del país y mejorar la capacidad de intervención del Banco Central, siempre que se acompañe de medidas macroeconómicas adecuadas. Vera consideró que estos fondos podrían estar disponibles casi de inmediato y, aunque no son divisas directas, su conversión en dólares podría fortalecer las cuentas del Banco Central en el exterior.
Si bien Vera enfatizó la importancia de priorizar las reservas, tampoco descartó su uso en áreas críticas como la red eléctrica y programas sociales. Además, sugirió que el acceso a los DEG podría facilitar otras vías de financiamiento del Fondo Monetario Internacional, con condiciones más ventajosas que las del mercado tradicional. En resumen, subrayó que una mejor capacidad de reservas en el Banco Central podría ayudar a estabilizar el tipo de cambio y contener la inflación.
DCN/Agencias